Viejo cabrón, acábate la Heineken.
Te está durando mucho, demasiado.
Apuesta doble o nada a los caballos
que en tu puerta, uno blanco,
busca jinetes gordos.
Vomita en el rellano
de la muchacha pálida,
di tus últimos versos
a estudiantes lampiños,
arráncale los piños
de un limpio puñetazo
al crítico que odias.
Deja el escarabajo donde siempre.
El ángel de la grúa
pasará a recogerte.
'El arte de la fuga según Mr. Nooteboom'
Hace 5 años