sábado, 1 de agosto de 2009

Pantano. Fernando Beltrán

La última noche fue la peor.
Anduve todo el pueblo
y al llegar a mi casa
cometí el gran error
de pasear cuarto por cuarto.

Luego un odio atroz,
una vaga impotencia
y unas ganas tremendas
de mear.

Esta vida es así.
Quizá debí hacerlo
sobre las paredes,
pero pensé en mi madre.
Los goznes de la puerta
seguían haciendo el mismo ruido.
Entré a ciegas,
tanteé la taza,
apunté al horizonte de mis años
y oriné lágrimas

2 comentarios:

  1. hay poemas de fernando que me encantan, además es una persona siempre amable y accesible

    ResponderEliminar
  2. Todo lo que queda aquí son lecturas a las que vuelvo. Fernando es una de ellas. Es variopinto el gusto, unos serán más y otros serán menos, a mí me gustan.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar