lunes, 27 de julio de 2009

Elegía. Alejandro Duque Amusco

Un hombre no precisa
de razones
para morir.
El sufrimiento basta.
La verdad
es este cráter,
más pavorosamente
abierto cada vez,
hasta que todo el ser
es devorado por la oscuridad.
La piel
graba el tatuaje
del dolor.
Incandescente noche.

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